Piensa que no eres la única. El período doloroso, conocido médicamente como dismenorrea, es muy común entre todas las chicas y mujeres. Una de cada tres mujeres lo padecen.
¿Qué tipo de dolor es?
Puedes sentir sólo una ligera molestia o un dolor intenso. Habitualmente es parecido a un retortijón. Puede iniciarse en el bajo vientre e irradiarse hacia la espalda o las piernas. O puedes sentirte mareada y con náuseas e incluso tener diarrea o llegar a vomitar. Si sufres estos síntomas, debes consultar a tu médico.
Muchas mujeres notan que el dolor aparece pocas horas antes de que la regla comience y se hace más suave una vez se ha iniciado. Sin embargo, en otras el dolor persiste durante el segundo e incluso el tercer día de su regla.
¿Qué lo produce?
Cada mes la pared del útero crece como preparación a un posible embarazo. Si esto ocurre, el óvulo que ha sido fertilizado se prende a la pared para alimentarse y poder llegar a convertirse en un feto. Si el óvulo no es fertilizado, es expulsado y comienzan a liberarse unas sustancias llamadas prostaglandinas, que contraen el útero facilitando de esta manera el desprendimiento del endometrio que es expulsado con la menstruación. Varios estudios han demostrado que las mujeres que padecen dismenorrea producen una excesiva cantidad de prostaglandinas en el momento de la menstruación y son extremadamente sensibles a ellas.
¿Qué puedes hacer tú misma?
Hay muchas formas de aliviar estas molestias. El truco está en encontrar el que te funcione. Si es posible acuéstate a la primera señal de dolor y ponte calor en tu abdomen. Un baño caliente y relajante también te ayudará, así como darte un masaje en la zona de dolor. Si el dolor es muy intenso y persiste, consulta a tu ginecólogo.
¿Qué puede hacer tu médico por tí?
Tu médico es la persona más adecuada para darte consejos o recomendarte algún tipo de tratamiento personalizado. No dudes en consultarlo con él/ella.
¿Retrasos en la regla, periodos irregulares o infrecuentes?
En chicas jóvenes son bastante normales. Se necesitan varios años para que el ciclo menstrual y los períodos sean estables y hasta entonces pueden presentarse intervalos irregulares. Que transcurran más de 6 semanas entre los períodos es algo que no debe preocuparte - en principio - durante los primeros años de regla.
La pérdida de peso, alguna enfermedad, cambios en la dieta, una actividad física excesiva o el estrés pueden retrasar la regla o darte la impresión de que te estás "saltando" reglas. Es muy importante que el aporte calórico sea el adecuado para esta edad, ya que si no fuese suficiente, tu organismo utilizará los nutrientes para el gasto energético y no para el desarrollo de tu cuerpo.
Si estás al final de tu vida fértil, este retraso puede ser también un signo temprano de la menopausia.
Si tu ciclo menstrual ha cambiado, sangras entre períodos, tus períodos desaparecen o tienes otros síntomas, debes consultar a tu ginecólogo.
¿Regla abundante?
Cada mujer tiene un patrón de regla diferente, por lo que no es fácil saber si tu cantidad de flujo es mayor del habitual, ya que no es sencillo compararlo o medirlo. Aún así, si piensas que es demasiado abundante, debes consultar a tu médico. Una regla abundante no significa necesariamente que algo vaya mal, a veces puede ser consecuencia de llevar un DIU o que se ha dejado de tomar la píldora anticonceptiva.
También es habitual una regla abundante después de un parto o en mujeres en las que está próxima la menopausia.
Pero si aparece de manera repentina una regla abundante sin una razón obvia, debes consultar a tu médico. El cambio puede estar producido por un desequilibrio hormonal que puede ser controlado tomando medicamentos, o por otra causa que puede ser tratada.