

Visita al ginecólogo









¿Quién es el ginecólogo?
Es un médico especialista en las enfermedades de los órganos femeninos. También se ocupa de la anticoncepción y del control del embarazo.
¿Es obligatorio visitar al ginecólogo?
En la adolescencia no es obligatorio si no hay ninguna alteración. Pero es recomendable porque muchas veces la información sobre problemas ginecológicos, métodos de contracepción, prevención de enfermedades de transmisión sexual… no es adecuada, y más que aclarar ideas, lo que hace es confundir.
Nadie mejor que el profesional para indicar unas normas correctas de actuación y prevención de los posibles problemas ginecológicos.
¿Hay una edad en la que se deba empezar a ir al ginecólogo?
No existe una edad determinada. Muchas chicas piensan que no se debe ir hasta que se tenga hijos o exista algún problema en sus órganos femeninos. Pero es aconsejable ir antes, durante la adolescencia, para resolver tus dudas o preocupaciones sobre el desarrollo, el ciclo menstrual, la higiene íntima o la anticoncepción. Es conveniente realizar una visita al ginecólogo de forma periódica.
¿Qué se le puede preguntar al ginecólogo?
Todo. No tengas miedo de hacerlo: va a resolver todas tus dudas, aunque tú creas que son tonterías. Puedes preguntarle sobre tu cuerpo (cómo se está desarrollando, si crees que alguna parte no es normal…), sobre el ciclo menstrual (dolor de regla, alteraciones en su aparición…), higiene menstrual (uso de compresas o tampones), síntomas que notes (picores, flujo, dolor de mamas…), y puedes pedirle asesoramiento sobre temas relacionados con la sexualidad y los métodos anticonceptivos.
¿Cómo se consigue una cita para ir al ginecólogo?
Hay tres formas según el tipo de seguro médico que tengas:
1. Seguridad Social: deberás acudir a tu médico de familia para pedirle que te remita al especialista en ginecología.
2. Sociedad médica privada o mutua: pide cita directamente a cualquier médico incluido en tu guía de servicios.
3. Centros que pertenecen al ayuntamiento (Centro Joven, COF, Planificación Familiar…): Prestan asistencia gratuita sin necesidad de ningún documento sanitario.
¿Se puede elegir doctor o doctora?
La elección del profesional sanitario dependerá de las preferencias, expectativas e incluso creencias de la paciente. Es importante que sepas que, tanto los doctores como las doctoras, tienen una formación que los capacita para la práctica profesional en igualdad de condiciones, por lo que el sexo del profesional sanitario es algo que no debe preocuparte.
Sin embargo, si prefieres ser atendida por un ginecólogo o una ginecóloga, puedes pedirlo. Dentro de la Seguridad Social existe la libre elección de especialista, si prefieres que tu ginecólogo sea hombre o mujer. Si perteneces a una sociedad médica puedes elegir directamente un doctor o una doctora entre los médicos que aparezcan en su plantilla.
¿Tiene que acompañarte tu madre?
Es posible que si le comentas a tu madre que quieres ir al ginecólogo, ella desee acompañarte.
Hay muchas chicas que lo prefieren porque les da tranquilidad, y hay otras que no desean que su madre esté presente en la consulta, aunque haya insistido en acompañarlas.
El médico sabe respetar tu deseo de confidencialidad y no hará “preguntas indiscretas” en presencia de tu madre. Si aun así prefieres que no esté presente, agradéceselo, pero invítala a quedarse fuera. Tras la consulta se le informará de lo que tú creas conveniente que debe saber.
También es importante que sepas que nada de lo que le cuentes en la consulta va a ser conocido por otras personas, por lo que puedes hablar con total libertad.
¿Hay que desvestirse? ¿Es imprescindible la exploración ginecológica?
Para comprobar la normalidad de tus órganos genitales externos basta la simple inspección ocular, para lo que hay que desvestirse. Pero la exploración no necesariamente tiene que realizarse en la primera consulta. Si no deseas que te exploren o te da corte, indícaselo al doctor y se podrá posponer hasta la siguiente visita.
Generalmente, la exploración con aparatos (espéculo) sólo se realiza cuando se han iniciado las relaciones sexuales.
¿Qué instrumento se usa? ¿Qué es el potro?
El “potro” es como algunas chicas denominan la mesa de exploración ginecológica. Es una camilla en la que las piernas están separadas y algo elevadas. Esa posición es necesaria para poder explorar los órganos genitales internos y externos.
El único instrumento necesario para una exploración ginecológica es el espéculo, un aparato que se introduce en la vagina para poder visualizar el cuello del útero y hacer una toma del flujo vaginal.
La introducción no es dolorosa y, además, hay espéculos de distintos tamaños, incluso tan finos que se denominan “virginales” y se pueden usar en niñas pequeñas.





