
La compresa es un producto absorbente de protección externa femenina que, al igual que los tampones, puede usarse desde la primera regla.
Se colocan en la parte interna de las braguitas, a las que se fijan fácilmente gracias a una banda adhesiva. También, existen compresas con alas que proporcionan una mejor adhesión.
Durante el día las compresas se cambian aproximadamente cada 4 horas, dependiendo de la cantidad de flujo. Existen diferentes tipos de compresas para satisfacer las distintas necesidades de protección, como por ejemplo, compresas especiales para utilizar durante la noche.
La mayoría de las compresas se presentan en envoltorios individuales que permiten llevarlas cómoda e higiénicamente fuera de casa. Las compresas no se deben tirar al WC, y los envoltorios individuales sirven para utilizar la bolsita y desechar la compresa en el contenedor o en la papelera, una vez usada.





